lunes, 19 de junio de 2017

Para echarse a temblar


Según fuentes de la Dirección General de Trafico, en una semana, la Guardia Civil de Tráfico ha detectado más de 2000 positivos en alcohol y drogas. En una semana. Eso quiere decir que, en un mes la cifra alcanzaría 8500. En un mes. Y en un año, según estas cifras y progresiones,  llegaríamos a los 92.500 positivos en alcohol y drogas. Esto teniendo en cuenta que la Guardia  Civil puede detectar, en el mejor de los casos, a un tercio de los potenciales infractores. A esa gente que va puesta hasta las trancas.  Un tercio. Y ya es mucho pillar. Según esta estimación, que me corrija la Guardia Civil, en un año pueden circular por las carreteras españolas casi 276.000 personas puestas hasta arriba  de alcohol y drogas. Muchos y muchas, verdaderos asesinos de la carretera y suicidas renegados del presente. Esta es la realidad de un país a la deriva. No por el consumo. Allá cada cual cómo juega con su vida. Sino por las causas que nos llevan a esta locura que genera miles de muertos en las carreteras. En un país de amplias mayorías que viven en la precariedad y la pobreza, el desempleo y el maltrabajo, la soledad, la inseguridad, la locura,  la mala salud, física y mental, el abandono, la violencia, la insatisfacción y la virtualidad de una vida en la que no hay nada a la vuelta de la esquina. Solo un caos de satisfacción bastarda renegada del futuro. Entonces solo queda  beber o ponerse hasta las trancas de cualquier cosa. Para retarle a Mariano y su buena marcha del negocio España.