martes, 21 de junio de 2016

Canícula

Fotografía: Museo Balenciaga

Llega el calor abrasando la sesera como una convicción religiosa  y  el sonido de los grillos aletarga las neuronas. Es tiempo de buscar en la siesta un  tiempo para la redención mientras  el alma se pasea  por el cuerpo, sondeando un hueco donde tomarse un respiro. Incluso esta ciudad baja su nivel de confrontación y se prepara para esa fusión festiva  entre la resistencia y el desorden que culmina en miles de  relámpagos de alcohol.  Quisiera irme tranquilo después de un año siniestro y cruel donde la muerte y la mentira, enquistadas en las pasiones del poder, han marcado el ritmo de una sociedad que necesita descansar de tanta derecha.  Quisiera disfrutar del tiempo detenido, de un ritmo impuesto por los vermúes de media mañana, las gambas  a la plancha y un sol de justicia abrasándome  los sesos. Pero sé que se trata de una ilusión, que en  este tiempo reblandecido y  sin aristas, los asesinos seguirán limpiando la sangre del cuchillo con su propia saliva, Sharon,  confesado por Jehová, sulfatará de nuevo los campos  palestinos con versículos cargados de metralla ,  el Papa seguirá excomulgando por abortar a niñas violadas, los tiburones de secano enseñarán sus blanquísimos dientes en busca de su ración diaria de corrupción y en Irak, mientras desde las mezquitas se entonan salmos con gran sonoridad en busca de una paz duradera, las leyes espirituales de Bush inspirarán nuevas hazañas bélicas justificando la crueldad por encima de todos los derechos.
Pese a todo,  el verano será como debe ser. Una estación para la pereza. Ahora están madurando los tomates, los melones ya conmueven los paladares más exquisitos, en el pecho de muchas adolescentes  se ha producido una gran explosión  imposible de controlar, algunos profetas, coronados por el aura de la resistencia, todavía  se inmolan en busca de  nuevas utopías y algunas personas sabias han decidido  arrojar su televisor  por la ventana. Es verano. Aprovecha que eres el rey de la creación y que sólo tú   inicias el movimiento del mundo cada vez que te despiertas. 

Posdata: Este artículo se publicó en julio de 2004, cuando el sol abrasaba ese año la sesera de los albañiles que aún vivían de una burbuja inmobiliaria ardiente. Sigo creyendo que el verano esa época donde un tomate recogido de la huerta o de tu huerto urbano es arte y parte de toda una revolución.  

El ojo del Corte Inglés

Fachada sanferminera del Corte Inglés, Pamplona, junio de 2016

Quizás pase desapercibido para esa mirada teñida de testosterona publicitaria. Quizás otros no le concedan la mínima importancia. Porque su visión del mundo es androcéntrica, algo así como que los tíos con t de testículos sean los putos amos del cotarro. Los equidistantes  dirán que no exagere, que se trata de un inocente dibujo sin ánimo de injuria. Párense un instante ante el pantallazo publicitario que el  Corte Inglés de Pamplona ha colgado de su fachada central para anunciar  estas fiestas sin igual. ¿Qué ven?  Mejor dicho. ¿Qué no ven?  ¡Bingo¡  Ni una sola mujer. Hay gigantes y cabezudos, mozopeñas y txistularis, divinos, toreros y hasta el  santo bendiciendo tanta desigualdad publicitaria . El Corte Inglés,  ese imperio que conquistó nuestra ciudad a precio de ganga y  con una deuda de 4.500 millones de euros,  anuncia los sanfermines  identificando la fiesta solo con ellos y su borrachera festiva. El anuncio los muestra a ellos, todos tan masculinos y  exaltados como única parte de la zumba. ¿ Y ellas? ¿Dónde están? ¿Pintan  algo en esta  fiesta rebosante de machismo más allá del bastardo objetivo de babosos sobrados de alcohol y jaleados, en ocasiones, por pamplonautas con pedigrí? 
Pues no están porque el publicista del Corte Inglés  diseña la identidad de un único colectivo. Y tiene claro las especificidades de cada género.  De las mujeres solo intuye su presencia  en las cocinas, en los hospitales, cuidando, criando, a pie de lavadora, cocinando magras con tomate y, como mucho en la disidencia  invisible. Como si la igualdad no quisiera llegar. A todo esto, la selección femenina de baloncesto estará presente en los Juegos de Río tras ganar a Corea del Sur. ¿Lo sabía? Pues eso es androcentrismo. Cuando la vida se ve con un solo ojo.

Articulo publicado el día 20 de junio en Noticias de Navarra