lunes, 21 de diciembre de 2015

Referéndum o nuevas elecciones



La complejidad del resultado electoral va a poner a prueba  la capacidad de gestión de los partidos políticos. En juego está la gobernabilidad de este reino de España  en bancarrota económica y social. Ya lo decía ayer Javier Vizcaíno en su twiter. La gran derecha  constitucionalista y unionista representada por PP y Ciudadanos no logrará gobernar. Ni siquiera con ayuda externa. Sin embargo las diferentes izquierdas, las más radicales  y las socialdemócratas más amables,  con los apoyos de los nacionalistas  catalanes, podrían   investir presidente al socialista Sánchez. Solo la suma de PSOE, Podemos, UP y el apoyo de los independentistas  podría proclamar a Sánchez presidente. A ello podría unirse el PNV y Bildu. Pero el precio que los independentistas catalanes van a imponer será brutal:  la exigencia del referéndum en Catalunya. Algo que Podemos ha prometido si tenía opciones de gobierno. Pero algo que se le atraganta al socialismo centrista.

No me gustaría estar  en el pellejo de  Pedro Sánchez. Porque el escenario es de alta tensión. La perspectiva de una presidencia envenenada. En estos instantes los barones socialistas  más conservadores estarán ya redactando un plan de choque anti-referéndum en Cataluña. Porque esa es una de las líneas rojas socialistas. Pero  no aceptar  las pretensiones  de los independentistas catalanes, sin cuyos votos Sánchez no alcanzaría el gobierno, generará un escenario de bloqueo político. España se vuelve ingobernable porque nadie tiene la confianza ni los votos suficientes para ser elegido presidente. Y ello solo nos llevaría a unas nuevas elecciones. Un escenario no deseado por nadie. Pero si  así fuera,  la polarización por la derecha y por la izquierda abriría una enorme brecha más difícil de gestionar. Se abre el telón de la política de altura. Dejen paso a la realidad.

Artículo publicado el lunes 21 de diciembre de 2015 en Noticias de Navarra