miércoles, 27 de mayo de 2015

Cambio

Foto: Jesús Diges

Navarra ha dejado de ser mayoritariamente de derechas. Las elecciones pasadas, marcadas a sangre y fuego, movieron las almas de mucha gente que dijo: ¡ hasta aquí hemos llegado¡  Si bien Sanz y Del Burgo están en su derecho de decir que UPN es el partido más votado, no pueden negar que el deseo profundo de cambio se ha traducido en ese casi 58% de la población navarra que ha votado a partidos, más o menos  progresistas, de izquierdas, vasquistas y con ganas de abrir las compuertas de esta Comunidad. Enfrente tienen a  ese 39,1% de votos aferrados al inmovilismo sanzista jaleado por el allismo turbio y comodón.
Si ese es el sentir de la mayoría de la población navarra, Sanz y los suyos deberían reconsiderar su mandato. La  derecha navarra debería hacer examen de conciencia          y  no de reincidencia. Porque en este presente convulso y agitado ya  no gozan del crédito de la gente.  Una prueba de honorabilidad democrática, de conexión con el sentir popular  de la mayoría de la población, sería someterse, por parte de UPN y CDN a una cura de humildad. Y eso se llama aceptar la derrota. Porque la gente, de forma mayoritaria, ha retirado su inversión de expectativas en el banco ideológico de UPN. A partir de ahora,  comienza el aprendizaje de la decepción.   En esas circunstancias, gobernar en nombre de la mayoría de los  navarros y navarras es falsear la realidad y traicionar a las instituciones. Y lo digo sabiendo que legalmente lo pueden hacer. Que la legalidad ampara este mandato. Pero a veces, la legitimidad institucional, santificada por normas,  leyes y procedimientos, no forma parte de la verdad, ni de la realidad pura y dura, ni tan siquiera de la vida misma. Porque gobernar así  es estar expuesto a una orfandad a la intemperie. 

Por eso, el  CDN debería reconsiderar su postura como  protector de un gobierno sin confianza real. Dicho esto, creo que lo más adecuado sería gestionar lo mejor posible la nueva situación política de la Comunidad y provocar un adelanto de las elecciones forales. Pero esto exige sangre, sudor y lágrimas. Y sobre todo enfrentarse a la verdad, a lo real, a la posible derrota, algo que algunos  políticos no encajan en su oxidada estructura personal. Adelantar las elecciones aliviaría el panorama político, ayudaría a serenar los ánimos, contribuiría a una mejora de la calidad de medio ambiente social  y, sobre todo, a una clarificación del mapa de los sentimientos de la ciudadanía,  de quién quiere que les gobierne. Y ese ya no es Miguel Sanz.  


Posdata: este artículo se publicó en marzo de 2004 en Diario de Noticias de Navarra. Habla de las elecciones celebradas en mayo de 2003 en las que si bien la derecha ganó, no sumó más votos que la izquierda. No obstante, UPN, con apoyo del CDN, se hizo con la gobernabilidad dejando a una gran mayoría de navarros y navarras, fuera del juego democrático. 
Hoy, tras las elecciones pasadas, las posturas de ciertos personajes de la derecha más reaccionaria de UPN, inoculando veneno político a través de  las cloacas de la información y calentando conciencias dominadas acerca del  Apocalipsis  que puede generar el cambio de gobierno, ponen en evidencia la escasa credibilidad democrática de quienes profetizan una Navarra arrasada por miedos y temores medievalistas. Una prueba de ello es esta amenaza de la presidenta Barcina relacionando la situación actual con la Alemania prehitleriana
http://politica.elpais.com/politica/2015/05/27/actualidad/1432721597_838246.html


lunes, 25 de mayo de 2015

¿ A cuánto está el cambio ?



No sé si esta columna se sostiene. La escribo de resaca  y sin saber cómo acabará la fiesta final. Pero parece que la derecha, esa que ha agitado el miedo como arma de destrucción masiva , que incluso ella misma se ha dado miedo al destapar sus intimidades más congeladas, está ya a las puertas del INEM solicitando el desempleo político. No sé si lo cobrará en dietas, en diferido o en especies. No sé tampoco como va a gestionar su más que probable desahucio institucional.   
Hoy, en este día después histórico, esa izquierda heterogénea,  variopinta, polivalente y aquejada de cierta artrosis mental durante la campaña, se enfrenta a una sobredosis de responsabilidad sin precedentes. Llega el cambio, el tiempo de la decencia. Eso espero. Pero eso  exige  pactar, hablar, ceder, negociar, mirarse a los ojos, a los bajos y aparcar  prioridades llenas de egos y vanidades. La izquierda ha ganado, sí. Pero ¿a cuanto está el cambio? ¿Qué debe hacer ahora esa izquierda para materializar el cambio?
La izquierda a la izquierda del socialismo centrista navarro, que deja de tener la llave envenenada de los pactos a traición, esa que ha ganado por los pelos, debe hacer caso a  la ciudadanía que ha apostado por el cambio más allá de las siglas. Esa izquierda tiene la obligación de oír el murmullo del cambio. No lo puede dudar. Y más allá de los beneficios e intereses de partido, apoyar un gobierno de consenso. Eso es posible. Lo pide la mayoría. 
Pero el UPN ha dejado un rastro apestoso. Esa izquierda presume de saber qué hacer con lo que hay debajo de las alfombras. Así que manos a la obra. Si la izquierda a la izquierda del socialismo centrista no se une para garantizar el cambio clamado y reclamado por la ciudadanía, servidor se borra de navarro. 













martes, 19 de mayo de 2015

La madurez del cinismo

Pamplona, campaña electoral de UPN, candidato Esparza

Vean esta cara. La arruga no le favorece. Ya lo sé. Pero no me digan que no anuncia un cataclismo. O algo parecido. Ese ¡adelante navarros¡ incita  a las trincheras forales, a la guerra, contra otros, claro. Y deja a las mujeres navarras donde deben estar, en la retaguardia.
El candidato Esparza hace caso omiso del  dedo acusador a su izquierda. Se siente seguro. Y es que las elites siempre se empeñan  en dividir a las clases sociales apoyándose en la nacionalidad, ¡navarros¡, en la religión, la generación, en el  estilo de vida, las preferencias culturales o el lugar de residencia. Y se ocupan de saturar el debate público para que estas polarizaciones constituyan nuevas identidades políticas -navarrísimo- que no presenten ningún peligro para el orden social (Serge Halimi)
Adelante navarros ese eslogan guerrero, como el tono y el ánimo de un casta de mandarines de la política navarra, hiela la luz, tras ese mensaje se deja entrever, el otoño de la razón, el peor desenlace de la conciencia, la ultima escena del poder.

El carnicero infiel


Mi carnicero, que siempre ha mantenido una excelente relación con su voto, dice que este año el alma le va por un lado y la cabeza por otro. Y que se siente infiel. No lleva bien la traición.
Mientras me ponía dos pechugas de pollo, me preguntó si yo lo tenía claro. Respondió por mí una mujer enjoyada. “Yo sí”, dijo con firmeza mientras pedía solomillo de ternera. La carnicería estaba llena y la gente empezó a animarse en un vivo debate moderado por mi carnicero que daba voz y vez. Una mujer dijo que ante el clima de desgobierno político, la resignación era la forma más perfecta del suicidio cotidiano. Otro vecino dijo que las circunstancias cambian de lógica, por eso hay tanto voto indeciso de última hora. Aquello no parecía una carnicería, sino un congreso de ciudadanía política. Una joven afirmó que si la política había sido infiel a la ciudadanía, qué menos que la gente fuera infiel a la política. Así que el transfuguismo, la indecisión o la confusión ante el 24-M, tenían su explicación. Entre pollos y conejos, otra clienta aseguró que la fragmentación del voto y la vacilación eran consecuencia de la saturación del mercado político. Como el mostrador de aquella carnicería. La gente, dijo, ya no se guía por las ideas, sino por la oferta que las mueve de un lado a otro. En aquel ambiente, mi carnicero infiel iba aliviando su culpa. Pero insistía en saber mi opinión. Mientras pensaba la respuesta, me vino a la cabeza el chiste de una joven cristiana que se dirigía a la Virgen María: “Oh, tú que concebiste sin pecado, ayúdame a pecar sin concebir”. Ese chiste, citado por Zizek, se puede interpretar como la licencia que nos permite disfrutar de la vida con impunidad. A veces me he aplicado esa receta. No sé si me servirá para estas elecciones.

jueves, 14 de mayo de 2015

La pelota vasca




Pese a la acusación, Julio Meden se ha desprendido de las ideas para dejar que el peso de conciencia le aplaste. Para que la experiencia vivida y  la realidad, a palo seco, hablen. Tal vez eso mismo quiso transmitir a sus interpelados en La pelota vasca, un  documental de tanta intensidad emocional que no nos  puede dejar indiferentes. Creo que, nunca nadie había puesto tanto empeño en llegar al alma frustrada,  dolorida y sangrante de este país. Nunca nadie había ido tan lejos ni su apuesta había sido más atrevida. Porque  la vida  puede ser muy sencilla para los que se agarran a un solo punto de vista pero mucho más arriesgada, y también más  rica,  para los que la encaran desde diferentes trincheras.  Meden ha querido hablar y dejar hablar desde un territorio comprometido, desde las vísceras abiertas, desde el eco  profundo y sangriento que ha dejado cada ser reventado, muerto, preso y torturado en nombre de este país. Meden se ha situado más allá del discurso político. Más allá de la intelectualidad y la retórica política del conflicto. Sin olvidarlo, ha pretendido que las miradas, las reflexiones  y los sufrimientos se crucen en un fuego que sólo deja de ser cruento cuando las verdades se defienden desde la respetuosa equidistancia. Algo que todavía  no han hecho los políticos. Porque no saben, porque no quieren o porque no pueden.  Y es que Meden ha llegado al centro del laberinto, a ese lugar donde la presión del silencio es tan fuerte que solo se quiere  encontrar  una salida.

La pelota vasca rebota. Una y otra vez. Como si al tremendo saque de Meden    fuese difícil llegar. Sus resplandores épicos iluminan  un país que ha perdido la esperanza,  un país frustrado. Por eso es preciso hablar y entender a los otros. Más que nunca. Porque este país quiere, desde lo más profundo, que las cosas cambien. Quien vea en este empeño un aplauso al terror se equivoca. Los testimonios de Eduardo Madina, el joven socialista que perdió una pierna y el hijo de José Javier Múgica, asesinado por ETA,   son tan estremecedores, tan limpios, tan empáticos,  que puntean el camino de una solución que la gente de a pie pide a gritos. Solo una cuestión más. Me impresionó el travelling final. Todos los entrevistados se despedían pero faltaban ellas. Y es que las pocas mujeres que aparecen en el documental hablan desde la tribuna de las víctimas. Lo que demuestra que, también  este es un conflicto de género, pero muy degenerado.


Posdata: este artículo se publicó en Diario de Noticias en 2003, hace doce años. Cuando vi la película  me dije que Meden se merecía ocupar un lugar en la memoria, no sé si de este pueblo, de la gente o de la historia. Se atrevió a hacer, a decir y a contar  algo diferente. Contra corriente y en un tiempo todavía convulso y ajado por la rabia y el dolor.  Tuvo su peaje. 
El otro domingo, Salvados, el programa de Evole,  se atrevió con Rekarte, el ex etarra convicto y arrepentido. Vi la entrevista y me quedé clavado al sillón. Fue como ir por un túnel lleno de escombros que el tiempo había dejado varados en medio de la nada. No sabía donde estaba, si siguiendo la estela de Meden, o la de Rekarte. El tiempo había pasado, sí, pero la memoria seguía jugando malas pasadas. Me dije que, quizás Rekarte estaba pensando a lo largo de la entrevista que,  conocer es aceptar introducirse en un laberinto en el que ninguna de las salidas es inocente. 








martes, 12 de mayo de 2015

Socialísimo



La herencia del partido de la candidata apestaba. Y lo peor es que no era biodegradable. Así que decidió pasarlo por el túnel de lavado y jurar ante la tumba de Pablo Iglesias “el viejo”, liderar el cambio en Navarra. Se citó con un notario de la calle Arrieta y firmó un documento en el que se recogía que no pactaría con UPN un nuevo gobierno de colaboración.
El 24 de mayo los socialistas obtuvieron 6 escaños, UPN 14, el PP 3 y Ciudadanos 3. Entre todos sumaban 26 parlamentarios. Es decir, mayoría simple. El PSN facilitó, apoyando a UPN, el nuevo gobierno de la Comunidad.
Preguntada la candidata por esta deslealtad, respondió: yo juré no pactar, pero jamás no facilitar un gobierno estable en el caso de que UPN prometiera regenerarse; además, esta alianza no es mala, de hecho el pacto es mejor que la inestabilidad institucional. Además, no incumplí mi palabra, porque la palabra dada no incluía rechazar el interés por Navarra. Por eso, este pacto facilita la cohesión política en nuestra comunidad. Y eso no se excluía en el compromiso. De hecho, es mejor este pacto puesto que evita nuevas elecciones. Además, es peor no llegar acuerdos, ello genera mayor descontento entre la ciudadanía. Por tanto, pactar con UPN es bueno en la medida que no hacerlo nos convertiría en irresponsables ante la ciudadanía. Y el pacto permite la ausencia de nuevos conflictos políticos lo que asegura la recuperación económica. Ojalá que no me hubiese visto abocada a este pacto, pero la responsabilidad me obligó a ello. Por tanto, lo que firmé coincide con el cambió que prometí liderar.
Antes de hacer estas declaraciones, la candidata visitó al Dr. Freud en su consulta de Viena quien se sirvió del encuentro para explicar la extraña lógica de los sueños y la enumeración de respuestas excluyentes ante un reproche

El virtuoso que emociona


Keit Jarret cumplió el otro día, el 8 de mayo, 70 años. Si usted padece insomnio, depresión, alteración de la conducta política, pulsiones autolíticas u otras dolencias del alma, escuche a este virtuoso del piano. Escuchándole,  uno, o una, siente que la vida se paraliza, que el mundo enmudece ante los acordes de su música, no sé si celestial o surgida de las fauces de un ángel carcomido por la seducción de las ruinas. Si usted se encuentra en medio de un seísmo, sacudido por las bruscas alteraciones  de los cimientos sobre los que ha construido su vida, escuche a Keit Jarret, porque él le ayudará a mantener la calma.  KJ es más que un virtuoso, es un producto de la belleza hecha música. Ha llegado a los 70, pero un hombre escapa a la vejez por méritos propios, cuando concibe la esperanza y la dicha de llegar a un lugar, donde algo nuevo ocurre por vez primera. Y eso se hace poesía y música, la de KJ.




miércoles, 6 de mayo de 2015

El debate

Foto: Naiz

Esparza se presentó al debate con unos Dockers de pitillo, camisa Ralph Lauren y en perfecto estado de revista. Parecía el protagonista de Vida y muerte de un pijo de Neguri, con ganas de impresionar. Araiz, sin embargo, parecía un personaje más de la enorme trilogía de Ramiro Pinilla. Vestía camisa de cuadros comprada en la tienda de Ortega y americana clásica de Cortefiel. Su imagen monacal denotaba cierto conservadurismo.
Horas antes, ambos habían calentado a la opinión pública. Esparza había dicho que Araiz era un farsante que pretendía hacer de Navarra una sucursal más de los Estados Unidos Vascos, y Araiz que Esparza era la prolongación del brazo corrupto de santa Yolanda.
Eso sí, ambos se habían preparado a fondo el debate escarbando en la llaga sangrante del contrario. Más que nada para el espectáculo. Pero los dos sabían que en aquel cara a cara no sacarían un voto de más entre los suyos. Así que cuando empezó de debate, ambos se miraron fijamente a los ojos buscando el ángulo más flojo. Pero pronto desistieron. Enseguida vieron que ninguno de los dos pondría contra las cuerdas a nadie. Se dirían las cosas a la cara, como quería Esparza, y tirarían de emociones fuertes, pero ninguno llegaría al corazón del otro. Porque cada cual sabía una cosa. Esparza no recuperaría los votos perdidos por UPN cantándole las cuarenta a Araiz, y éste no aumentaría los suyos a costa de sacarle los colores a Esparza. Los votos de la victoria final estaban en otros caladeros.
Mientras, en la calle reinaba un extraño desconcierto. Se profetizaba una segunda vuelta electoral en medio de la creciente indignación, desencanto y transfuguismo de ultima hora. Y en aquel debate faltaban rivales que quizás tenían la última palabra.
http://www.noticiasdenavarra.com/2015/05/04/opinion/columnistas/a-pie-de-obra/el-debate


Posdata: bueno, ya ven que no me equivoqué en la vestimenta. Lo demás se cumplió según el guión.

El debate