lunes, 27 de octubre de 2014

Las funamviolistas


Si por un casual, estas tres mujeres, armadas de un violín, una viola y un contrabajo, unas excelentes voces y un potente estado de ánimo, se cruzan en algún escenario de su ciudad, no lo duden. Ni por un instante. Véanlas. La mierda que nos rodea a diario, se diluirá en pura belleza por obra y gracia de estas mujeres que son capaces de convertir la música y la danza en un estado de gracia que usted no dudará en sentir. Tres mujeres cargadas de saber, de delicadeza, de sensibilidad a flor de piel y de un excelente sentido de la creación. Un espectáculo en el que el mundo no se para, se frena en seco porque solo se oye el sonido de deliciosas melodías clásicas acompasadas de expresiones y movimientos que nos liberan del tedio del mundo, ese en el que se suceden muchas cosas pero nada nuevo está a punto de suceder. Las funamviolistas son cazadoras de instantes servidos en deliciosos golpes de arte y música. 

El foro de Miguel


No es lo mismo un foro que un fuero. Solo es cuestión de letras. Otra cosa es, que al fuero le sobrevenga un ictus gramatical y se quede hecho un foro. Eso casi le pasa el otro día a las siglas de UPN, que fueron a negociar una deuda a la sala de urgencias del Ministerio de Hacienda y casi vuelven clonadas por las mellizas PP. A lo que iba. Al foro. Miguel Sanz ha vuelto. Quizás nunca se fue. El caso es que el león de Corella resurge en el nuevo libro de la selva foral. Sanz ha demostrado ser un buen tipo. Sí, ya lo ven. Todo un campeón de la nostalgia, un melancólico del coto navarro. Él cree que Navarra no se merece este trato. Ese que está en boca de todos: la desforalización del viejo reino a manos de una banda de sátrapas madrileños sin memoria. Y Sanz, valiente él, se echa al monte. Y se monta un Foro con una timba de colegas de alto peso para frenar la deriva suicida de UPN. Sí señor. Ese es mi Sanz. Un tipo dispuesto a inmolarse en nombre de la nueva reconquista navarra, algo parecido a la inmortalidad. A Sanz, el Mesías navarro, lo veremos caminar por las aguas del Arga reconduciendo a UPN hacia ese centrismo analgésico que tanto gusta a Catalán y a los socialistas refundados. Sanz sabe de la agonía del barcinato. Y quiere recuperar el pacto, ese que blinda a Navarra contra todo cambio por la izquierda real. Pero todo dependerá del PP rajoyista. Porque si el nacionalismo, la izquierda sistémica y la altersistémica presionan en las próximas elecciones, el PP y el PSOE, por encima de Chivite, volverán a encontrarse de la mano del Mesías navarro. Todo esto es muy aburrido. Así que por favor, que la izquierda se ponga manos a la obra. Y que el miedo cambie de bando.

http://www.noticiasdenavarra.com/2014/10/27/opinion/columnistas/a-pie-de-obra/el-foro-de-miguel