martes, 14 de octubre de 2014

De líos y enredos


El expresidente del Gobierno Foral,  Miguel Sanz,  anda inquieto con la actual deriva del partido que un día dirigió. Unión del Pueblo Navarro se ha "pepenizado" con rotundidad y de ahí que quiera echar un órdago a la actual presidenta Yolanda Barcina. Llamarla al orden, al viejo orden foral que tan buenos resultados ha dado a toda una casta de mandarines navarros aún por descubrir. Ve como el proyecto que un día quiso garantizar la eternidad a la derecha más reaccionaria de buena parte de Europa, se va a pique de la mano de otra derecha que ya supera los límites del cinismo más bastardo.
¿Sanz anda montando un chiringuito al margen de UPN? No lo sabemos. Aunque lo intuimos. Él dice que todo a las claras. Veremos. De momento un grupo de castizos navarros fieles a las esencias del foralismo más rentable está tratando de generar presión y opinión. UPN acumula pérdida de credibilidad y no es nada seguro que su apuesta, tal y como está actualmente la plantilla gerencial del partido, pueda remontar las elecciones. Sanz, perro viejo, lo sabe. Sabe que hay que volver al "pacto natural" con el socialismo, con ese socialismo que no dudará en pactar con el PP a fin de salvar al reino de España del avance de las izquierdas más frescas y renovadas (Podemos) y la "amenaza" del nacionalismo periférico en Vascongadas y Cataluña.
En Navarra, la amenaza de una posible pérdida de influencia y gobernabilidad de la derecha, es más que real. Es posible. Sanz lo sabe y tratará de salvar de nuevo los muebles con la oferta al socialismo navarro de nueva creación, de la mano de Chivite o Acedo, tanto da que da lo mismo, visto lo visto, de un nuevo pacto de estabilidad foral navarro. Sanz quisiera asegurarse, pese a que Barcina insista en presentarse, un giro "a la izquierda" de su partido para salvarlo de la catástrofe que Barcina parece ignorar. Mientras, la izquierda presenta candidatos a las próximas elecciones autonómicas. EH Bildu presenta  en Navarra a viejas glorias para nuevos tiempos. Servidor duda de la credibilidad de ciertos proyectos que parecieran anclados en resolver el futuro a golpe de pasado.