martes, 25 de noviembre de 2014

Acoso y derribo de Podemos

Fotografía: David Oliete

Parece que Podemos, ese  movimiento político que amenaza con dinamitar las estructuras del Antiguo Régimen “democrático”, está siendo muy cuestionado. Por la derecha y por la izquierda. Entiendo a la derecha. Vamos, que a ella se le supone el contraataque. Y que un movimiento como Podemos le ponga los pelos como escarpias, que le inquieten sus ideas y que, incluso las ridiculice en un intento de desprestigiar la utopía. Es lo que corresponde a una buena derecha como dios manda. Pero no entiendo tanto la crítica de la izquierda. Al menos algunas de sus críticas a Podemos. Otras sí. Me explico. Podemos ha generado ilusión entre la ciudadanía más a pie de obra. Aquella que sufre y padece sin que muchos políticos, incluso de la izquierda menos complaciente y amable,  hayan sabido interpretar ese sufrimiento más allá de la pura retórica discursiva. Podemos ha conectado con esa amplia capa social de más de diez millones de  personas desempleadas, precarias, excluidas  y periféricas que sobreviven sobre la inmensa ciénaga que ha generado la marca España. Además de haber puesto la pica en el Flandes ocupado por una clase media aborrecida con el actual sistema de distribución de la riqueza y la gestión meritocrática de las oportunidades. Y esa conexión conecta con los sentimientos y con las emociones, con la capacidad de generar utopías, algo que la izquierda clásica ha olvidado, de palabra, obra u omisión. Algo que la izquierda política no ha sido capaz de reconstruir sobre el imaginario social de la ciudadanía saqueada. Por mucho que se haya empleado. Algo ha fallado. 
Podemos, con su discurso, inconcreto, indeterminado, radical, asaltacielos, sobredimensionado o como queramos definirlo, lo ha logrado. Y si lo ha logrado es que ese pueblo, ese imaginario, al que tanto apela la izquierda marcada a sangre y fuego por el marxismo político y social, sigue estando ahí, atento, con capacidad de escucha y de emoción. Sobre todo de emoción, algo denostado por blando e inadecuado como factor de movilización popular.  Podemos lo ha activado. Ha resucitado una parte importante de la ciudadanía cansada, harta, saturada de tanta mierda en movimiento sin castigo. Cierto que Podemos lo ha tenido muy fácil. La absoluta degradación del reino de España a todos los niveles, ha generado un hartazgo ciudadano sobredimensionado. Cierto. Pero también otros han tenido y tienen esa oportunidad. La realidad está ahí, no solo para ponerle nombre y apellidos, sino para gestionarla y,  a ser posible,  transformarla.
La crítica política que la izquierda clásica está haciendo a Podemos es una crítica fácil, estructural, clásica, de manual. Una crítica estandarizada y siguiendo cánones de la vieja concepción del sistema de castas de  partido. Y eso es algo que Podemos trata de desterrar -la idea clásica de la participación política verticalizada- para lanzar a sus bases, el pueblo resucitado, a la primera línea de fuego y  de combate. La izquierda clásica está en una posición muy antigua. No soporta de Podemos la inconcrección, los vaivenes, las idas y venidas, las vueltas y revueltas, la no visibilización de sus líderes menores, aquellos que representarán al partido en las próximas elecciones y aún por determinar, la no sistematización de su programa y la validación técnico-política del mismo. ¡Cómo si en el resto de la izquierda eso hubiera sido  una constante¡  
La crítica de la izquierda, de los medios afines, de algunos líderes del PSOE, de IU y de los nacionalismos periféricos que ven amenazadas sus hegemonías o sus alianzas, es una crítica que se le podía exigir a la derecha, pero no a un nuevo movimiento de izquierda en construcción sobre la base de la amplia participación popular. Porque uno empieza a pensar que la participación popular, valor supremo de la izquierda revolucionaria y clave de Podemos, se presenta también como un elemento sospechoso y carente de credibilidad. Como si esa amplia participación fuera un elemento, más que garantista de lo que se supone un proceso democrático, un elemento de sospecha carente de poca cordura. Como si la amplia ciudadanía que representa Podemos fuera menor de edad y no supiera autogestionar este proceso al que se le exige concreción inmediata. Me cabe pensar que las críticas de no pocas izquierdas a Podemos se instalan en el vertiginoso vértigo a que  ven sometidas sus actuaciones, a las estrategias inmediatas de gestión de las ideas.
 Podemos no es tanto Podemos como lo que puede hacer la gente. Y si esto no lo percibe la izquierda, me preocupa. ¿No quedamos en que el pueblo, con sus herramientas de decisión, participación y acción, eran la base de todo proceso democrático? Hay algo que Podemos debe hacer. Concretar sus propuestas políticas y discursivas no significa que digan lo que van a hacer ya, que lo cumplan al pie de la letra, significa que expliquen muy bien las ideas y cómo abordarlas, así como los procesos que requieren su ejecución. La inmediatez y el cortoplacismo de la posmodernidad también puede con  la izquierda. Y esa izquierda ha sucumbido a la respuesta rápida y al hecho concreto en un ejercicio de sistematización inmediata. Y los procesos no son concluyentes de un día para otro. Y menos los procesos de este tipo que tratan de desmontar todo un régimen político absolutamente contaminado en sus principales estructuras de gestión y ejecución pública. Finalmente, creo que la izquierda, o parte de ella, así como no pocos medios mediáticos afines a ella, tienen miedo a que el efecto Podemos sea solo un tsunami de emociones y deseos. Muchos piensan que todo esto quedará  en el vacío ante el desinflamiento tras el choque con la realidad. Que eso lo diga la derecha, vale. Que lo diga la izquierda me preocupa. Porque entonces no habrá entendido nada. No tanto por lo que diga o deje de decir Podemos, sino por lo que la gente que cree en Podemos como vehiculo catalizador de sus indignaciones, está haciendo y está dispuesta a hacer.  En todo caso, servidor prefiere vivir entusiasmado a vivir eternamente convencido de que la realidad es inmutable.


lunes, 24 de noviembre de 2014

El Capital en el siglo XXI



Lo reconozco, soy como los que esperan en la cola del Cortes Inglés el primer día de las rebajas. Hoy se ponía a la venta El Capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty (Fondo de Cultura Económica), un megaestudio del capitalismo, la desigualdad, la distribución de la riqueza y los procesos históricos definidos por el capital y los ingresos. Lo he comprado. No sé a qué ni para qué estaré contribuyendo. Miedo me da. Este texto es una tarea de titanes que solo se puede abordar  con tiempo, dedicación, esfuerzo, colaboradores de diversos países y fuentes y bases de datos de múltiples instituciones de todo el mundo. Un libro que asusta, no por las páginas, 649 plagadas de hondura reflexiva, sino por la pretensión: definir los patrones de la acumulación del patrimonio y cómo ello ha generado más o menos desigualdad a lo largo de los últimos tres siglos en el mundo.
Uno se enfrenta a este enorme desafío solo si realmente desea saber de qué va el complejo mundo del capital. Y hay un momento en que se ve superado por la acumulación de dinámicas que sesgan la economía mundial. 
Dicen de este libro que tendrá un peso especifico en la historia similar a El Capital de Marx o la Teoría de la Justicia de Rawl. La gran mayoría del pensamiento económico  académico de izquierda socialdemócrata, ha evitado con Piketty. Otros sin embargo dudan de esta obra y muestran sus precauciones; este enlace es una muestra de ello: 

http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/varpik.pdf

Mañana


Hoy morirán en el mundo catorce mujeres víctimas de una violencia que cuesta frenar. Y mañana, día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, otras catorce; así hasta 5.200 al año. Entre nosotros, 750 mujeres han sido asesinadas a lo largo de los últimos diez años por compañeros de pasión y humillación. Da escalofrío, sí, pero poco más allá del impacto instantáneo. Todavía hay jueces o fiscales que piensan que una minifalda es la causa directa de una violación. Uno sospecha que estas muertes están muy interiorizadas en la normalidad del día a día. Porque día a día se construye una violencia de baja intensidad que empieza por el peor contrato, el desprecio a una opinión, el insulto y el escupitajo y acaba con el machete. Y eso que nunca una violencia había tenido tanta explicación teórica. Por miles se cuentan los congresos destinados a revelar de qué va esta vergüenza mundial. Y por miles las iniciativas para poner coto a esta cacería sangrienta. Y sin embargo esta violencia no entra en bancarrota. Solo cabe pensar una cosa. Esta violencia es fruto de la desigualdad. Sí, me dirán que ya lo saben. Vale, pero es esa desigualdad entre hombres y mujeres lo que sustenta esta violencia como forma de control patriarcal. Y solo eliminando esa desigualdad, acabaremos con esta barbarie. Y eso tiene tajo. Porque supone cambiar más que las mentalidades, las estructuras que las conforman.
Este año, el ayuntamiento de Pamplona ha realizado una declaración institucional de alto voltaje. Léanla. Porque pone los puntos sobres las íes de esta violencia. Y mañana no dejen de asistir a la manifestación organizada por la Plataforma contra la violencia Sexista. Plaza del Castillo. 20 horas.



http://www.noticiasdenavarra.com/2014/11/24/opinion/columnistas/a-pie-de-obra/manana

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Una cara muy dura

Juan Rossell, presidente de la CEOE. Foto: Juanjo Martín






Vean esta cara. Párense detenidamente en ella. Dirijan su mirada donde el tipo supuestamente observa extrañado de sí mismo. Como si le hubieran pillado en un renuncio. Y observen este cuadro con escorzo quejoso  hacia la izquierda.  Miren esas arrugas, como olas surcando una frente incapaz de sostenerse sin apoyos, esa caída de ojos lacrimógena presta a desenfundar la espada. Miren esa boca, ancha, anchada de decir barbaridades y exabruptos. Esa contención de los maxilares que denotan años descuartizando a víctimas sin piedad. Miren esa vista a la izquierda, confundida de destino,  dirigida al vacío, al   hueco  infernal de la arrogancia, donde todo cabe, hasta el olvido de una cita con Dios. Vean esa cara y no me digan que no anuncia un tedio absoluto, el tipo sabe que suceden muchas cosas pero siente en su interior, que nada está a punto de suceder. Porque él y su cuadrilla han creído que el mundo rota a su antojo. 

A todo esto, la entidad que él dirige, recibió en 2010,  nada más y nada menos que 9,8 millones de euros para hacer planes de formación, eso que se llaman políticas activas y pasivas de empleo. Pues bien, no contento con arremeter contra los trabajadores y trabajadoras con una reforma laboral ultraliberal, el tipo es responsable de esta nueva pifia. Porque según el Tribunal de Cuentas, la  gran patronal pagó de ese dinero, de usted y mío, a 38 trabajadores por labores de apoyo a esos planes. Lo bueno viene ahora, de esos 38 trabajadores, dos eran cargos directivos. Una nueva vía de escape de la corrupción generalizada que asola al país está servida de la mano de este señor al que le gusta dar ejemplo de austeridad y buen hacer.  

lunes, 17 de noviembre de 2014

Ana Pastor fue a pillarlo en un renuncio y casi lo consiguió



La entrevista de Ana Pastor en la Sexta el domingo 16 de noviembre a   Pablo Iglesias fue todo un alarde de periodismo. De buen periodismo plural. Pero hasta cierto punto. Y con este pero no le quito un ápice a la profesionalidad. Como que también fue la primera vez que PI se removía para encontrar una respuesta acertada ante el bombardeo de Ana Pastor. 
La clave de un buen periodista no está en ser incisivo, que algunas veces sí; otras debe ir más allá del "aquí te voy a pillar" porque donde "dijiste digo ahora dices Diego". Ana Pastor se lució en un alarde de control documental que desbordó, ciertamente a PI. Pero Ana Pastor se olvidó de conversar para ir a pillar en un renuncio o en dos a PI. Y lo consiguió. Cierto. Porque Podemos no dice siempre lo mismo. No funciona a pie de letra. Lo que ocurre es que un programa del calibre del que despliega Podemos y de las ideas y la magnitud de las mismas, no es posible su análisis desde la posición en que se ubicó Ana Pastor. Y esa posición, insisto, buscaba más el renuncio, el error, el hueco, del discurso, que el contraste, la fluidez de posiciones y su respectiva explicación programática.  
Otra cuestión es la capacidad de PI para dar respuesta ordenada y convincente a algunas ideas que se manejaron. Por ejemplo, no es la primera vez que PI no explica correctamente la Renta Básica de Ciudadanía, es más, en esta ocasión la mezcló con las Rentas Mínimas que están enmarcadas en el Sistema de Garantías de Rentas y las gestionan las Comunidades Autónomas. Y eso es un error a corregir y a explicar. Porque la explicación de la Renta Básica requiere un ordenado y coherente discurso, que lo tiene.  


Jaque a la reina



Yo creo a la presidenta. Fíjense en el cambio de rictus de los últimos años; como si ya no sintiera nostalgia de la Edad de Oro. Pero no entiendo por qué ahora abandona la pole position foral. ¿Por qué no lo hizo en agosto? Permítame presidenta que le diga una cosa: hace unos meses, cuando dijo: “Si vosotros me dais la confianza, contad conmigo”, creo que también estaba cercada por su legítima intimidad. Pero entonces usted no sabía lo que sabe hoy. Ni intuía lo que intuye hoy. Ni había jugado la partida de ajedrez que ha jugado. Déjeme que las teorías de la conspiración se me disparen.
Es posible que el Navarrómetro, encuesta por conocerse, no le haga un buen favor, como tampoco al socialismo chivitista refundado. Tampoco es de extrañar que la reapertura del caso Banca Cívica ordenado por la Audiencia Nacional le ponga a usted contra las cuerdas. Y es posible que el think tank navarro: Enrique Goñi, Antonio Sarria (CEN) y Antonio Catalán, el navarro más rico de España, le hayan dicho, muy amablemente, que usted ya no garantiza los votos necesarios para seguir ganando, aunque sea por la mínima. Porque ese trío piensa que el pacto con el socialismo refundado es la única garantía de continuidad de un régimen pervertido, una vez que pase la ITV en el taller de Ferraz. Y tal vez, en su propio partido se esté organizando una revuelta palaciega. Porque usted ya no garantiza sus privilegios y puestos de guardar. Todo esto solo se arregla así: usted se va y deja que las nuevas caras de UPN y del socialismo remendado teatralicen un nuevo pacto de gobernabilidad. Ambos se necesitan para frenar a una izquierda diversa en ebullición. Solo usted sabe quién ha dado jaque a la reina. Díganoslo, por favor. Y de paso, quíteme de encima estas paranoias.

domingo, 16 de noviembre de 2014

El gordo más melancólico



La lotería de Navidad juega fuerte en sus campañas publicitarias. Generalmente, sus diseñadores, van a la médula espinal de cualquier órgano que se ponga por delante. Dinero en abundancia rima bien con la descomposición neuronal del personal. Así que si el año pasado quisieron hacernos extranjeros vía Campofrío, este año toca movernos esa zona opaca cercana al hipotálamo, en ese territorio donde  la melancolía es la reina de la noche. 
Si esta sociedad, o quien sea, ha logrado que interioricemos la autogobernanza y  la autogestión ante la crisis, nada mejor que seguir apelando a la sensibilidad individual para que no se note el desgarro social que impregna la vida real de la gente.
Manu, el vecino que se olvidó de comprar el décimo en el bar de Antonio, se derrite ante el sobre que contiene el décimo premiado y guardado en señal de solidaridad de buen cliente y de vecino sensato. 
El cruce de miradas, del camarero y Manu, es un reventón de melancolía que nos hace olvidar de un plumazo cualquier responsabilidad, cualquier castigo, cualquier mal rollo. La lotería, el juego, tentar a la fortuna,  sigue siendo la vía más rápida para olvidarnos  que la vida se rige por algo más que golpes de suerte. Y este anuncio funciona en el imaginario social como una reproducción solidaria entre iguales ante la adversidad. 
Este año, la loteria echa mano del sadvertising, esas publicidad que trata de hundirte en la melancolía como forma de movilización y consumo. Nada mejor que sentimentalizar un mundo que se escapa por las alcantarillas de la falsedad. 

No tan incendiario


No tan incendiario (Periférica 2014) es incendiario. No sé por qué Marta Sanz, de quien pueden leerse también Lección de anatomía (RBA 2008), la cual no tiene nada que ver con la novela del mismo título de Danilo Kis y Susana y los viejos (Destino 2006), le quita fuego - al menos en su título- a su ensayo literario, a sus reflexiones en voz alta y a media voz, a su revolcón intelectual a tumba abierta. No tan incendiario quema en las manos. Pero más aún, quema las neuronas. Lo devoras desde la primera página. Porque MS hace crítica literaria sin concesiones. En la página 53 me quedé ahí,  quieto: "Los escritores, los pintores, los cineastas comunistas de la primera mitad de siglo eran la vanguardia de su tiempo. No habían necrosado su mirada." Reaccioné y me dije, claro, de eso se trata, no habían necrosado su mirada, de eso va  nuestro tiempo, de habernos muerto antes de vivir intensamente la lectura, la escritura y toda la gestión de relaciones entre ambas. De habernos abandonado a la perversidad inutilizante de la posmodernidad apática y sin fuego en las entrañas. Y sigue: "Simone de Beauvoir, Buñuel, Alberti, María Teresa León, Sartre, Juan Antonio Bardem...no buscaban "complacer" al público: ahora los artistas procuran complacer al público y, más perversamente todavía, los artistas de izquierda buscan complacer al público de izquierda. Son su grupo meta, su target". Pues eso, que Marta Sanz quiere y, creo que consigue poner una pica encima del discurso hegemónico. Y eso lo hace extensible más allá del análisis literario o de la crítica literaria. Por cierto, un escritor-crítico que no he encontrado en el texto, un texto imprescindible de la nueva crítica literaria o de cómo quiera llamarse al arte de poner contra las cuerdas al sistema literario de nuestros días,  es  la obra de Patricio Pron, El libro tachado, un verdadero complemento de este magnifico e incendiario texto: http://elblogdepacoroda.blogspot.com.es/2014/08/el-libro-tachado.html

martes, 11 de noviembre de 2014

Podemos, ¿sólo un estado de ánimo?


La irrupción de Podemos en la escena política, en la vida cotidiana, en las tertulias y hasta en las reuniones de vecinos, es un acontecimiento político porque recupera la política como escenario de transformación social. No es, como se empeña el PP, el socialismo refundado, el discurso hegemónico y hasta cierta parte de la izquierda, un estado de ánimo de la gente. Como si ese estado de ánimo fuera más bien propio de un calentón emocional, de un subidón de exaltación de la amistad proletaria redescubierta por obra y gracia de un profeta iluminado. Como si ese estado de cabreo no fuera social, no fuera político y por tanto público; vamos, algo pasajero, como si de una gripe política se tratara.
La derecha mediática, y buena parte de la izquierda amenazada, insisten en identificar al fenómeno Podemos con nuevas formas de populismo o de mesianismo visionario. El otro día hasta la presidenta andaluza, del PSOE, Susana Díaz, llegó a decir que Podemos ni siquiera es de izquierdas en un intento de patrimonializar el lábel del izquierdismo. Pero más aún, como hace la ultraderecha y no poca izquierda, insistía en que Podemos responde a un quijotismo que ha desenfundado la espada sin saber manejarla. Esta visión viene a confirmar dos cosas: que la mayoría de la clase política ha infantilizado a la ciudadanía y que la política como arma de combate duerme en la caja de herramientas de la historia. Si Podemos ha incidido, con su idea fuerza de la casta, en esa herida sangrante del reino de España que es la lucha de clases, es porque sus ideólogos han revitalizado la gestión política de la vida. Y eso, más allá de emociones o estados de ánimo, reconvierte a la gente común en protagonistas de sus vidas. Los vuelve a politizar, un verbo en desuso que mucha izquierda inquieta tampoco sabe conjugar.

http://www.noticiasdenavarra.com/2014/11/10/opinion/columnistas/a-pie-de-obra/un-estado-de-animo

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Transporte escolar

Foto: Ibraheem Abu Mustafa (Reuters)


Miren detenidamente la foto, vean a esos infantes camino de la escuela en medio de  la nada. Coronados por un derrumbe de perversidad, encaramados en un motocarro maltrecho con pintas de acabar empantanado en la ciénaga del país en que habitan, si es que a eso se le puede considerar habitar. Y se preguntarán, ¿para qué? No responderé porque no lo sé. Quizás mañana o pasado mañana, el ejercito israelí vuelva a bombardear las calles de Khn Younis, de donde son estos niños, en la franja de Gaza.Y entonces lo que han aprendido en esa escuela sin lápices, sin papel y sin tizas de colores, quede suspendido en la estela de un misil cuya metralla cósmica, quizás, con un poco de suerte, no habrá sesgado la vida de su madre. Mientras tanto, esos niños y niñas, contrariamente a lo que parece, no viven ajenos al conflicto. Lo padecen. Y mucho; miren esa cara que apunta al fotógrafo y descubrirán la vejez adelantada en las mejillas inocentes. Me gustaría saber de qué hablan, cómo se ríen, qué se cuentan, qué les dice la maestra. Imagino, por imaginar, que tal vez les diga algo parecido a esto: nada se me ocurre para consolaros, solo tal vez que en ese vacío enorme del que me habláis se parece a la gran noche del desierto. Y no lo dudéis, en la mayor desolación se hacen más nítidos los ojos del firmamento y los látidos de la tierra. 
(Del Cazador de instantes. Rafael Argullol)    

lunes, 3 de noviembre de 2014

Silogismos de la amargura



Cioran publicó estos Silogismos en 1952. Pero pareciera que los hubiera escrito hoy. Aquí se concentran las mejores perlas de la dulce amargura de un voluptuosso del lenguaje, un vagabumdo del alma humana. Quizás nadie como el haya llegado tan lejos, tan allá, a ese territorio enengrecido donde se acogotan las profundidades del espíritu. Un tipo amante de la desesperación que dejó fluir su pluma convirtiendo cada frase en un agoritmo del lenguaje. Y es que Cioran fue ante todo un escéptico que se anticipó a un mundo agonizante y retrató, como pocos,  su estela de antojos. Nunca como hoy, sus Silogismos de la amargura, entonaron tanto y tan bien. Una muestra: "Más de una vez he logrado entrever el otoño del cerebro, el desenlace de la conciencia, la ultima escena de la razón, y luego una luz que me helaba la sangre" Cioran murió en 1995, en Paris. El Dr. Alzheimer le visitó por última vez.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Podemos y la gran amenaza que viene


Podemos tendrá que lidiar con todas las adversidades imaginables e inimaginables de un sistema político en descomposición. No se si Podemos  podrá con todo ello. Y lo digo con dolor. El PP y el PSOE se encargarán de frenar su ascenso a los cielos de la mano de EL País, La Razón, ABC y el Mundo, el demonio y la carne. Me gustaría que Podemos llegara a poder. Lo intentará, pero la presión a que se va a ver sometido es directamente proporcional a la deriva en la que lo va a situar. Las fuerzas que se van a a poner en marcha ya están calentando los motores del miedo, incendiando las cloacas de la calumnia al por mayor y contaminando todos los escenarios posibles. 
La misma encuesta que da vencedor a Podemos hoy, encargada por El País, es el primer paso para meter el miedo desde la plataforma de la corrupción generalizada que asola a este reino de España en bancarrota. Quizás todo ello juegue a favor. Y quizás, a más contaminación social, mayor contestación. Entonces se probará que la historia no siempre se repite
Podemos necesita temple, juego de cintura y la confianza de querer llegar al poder para pervertirlo, para deconstruirlo en beneficio de la otra casta, la de los expoliados de esta historia.
Eso será posible solo si el PP y el PSOE no ponen en marcha la gran coalición que tienen ideada para frenar este fenómeno, lo que supondría el primer sorpasso de la postransición española. 

Cuando estar en paro arrastra una pesada culpa



Todo lo que nadie le ha dicho sobre la trampa del nuevo desempleo, la precariedad, los EREs, el paro de larga duración, las colas del INEM a ningún lado, las orientaciones laborales en busca de la desorientación vital, todo, está aquí, en Dos días y una noche, la película de los hermanos Dardenne, Jean Pierre y Luc y con Marion Cotillard en una espléndida convulsión de mujer empastillada, obrera  y  despedida por depresión
Si pueden, véanla, porque aquí se explica, mejor que en cualquier universidad, de qué va la nueva dominación social, de qué va la gestión del paro y como el Capitalismo posfordista nos ha trasladado la responsabilidad individual sobre nuestro destino, para  arreglarnoslas como buenamente podamos, entre nosotros, con nosotros mismos, culpabilizándonos por nuestra situación. Aquí se ve cómo la lucha de clases se ha horizontalizado, vamos, que esto ya es una lucha entre iguales donde el Capital, aún estando presente en la dominación, se sale del guión para no ser nombrado como agente responsable de las desigualdades sociales. 
La película va de cómo una mujer debe mendigar entre sus compañeros de trabajo la readmisión en el puesto de trabajo a cambio de que éstos renuncien a una paga de 1000 euros. Es lo que vale que ella se quede en la calle. Sandra deberá convencer a sus compañeros para que renieguen a su paga a cambio de su nueva readmisión. Esa es la estrategia de la empresa, la transferencia de responsabilidades y la individualización del conflicto obrero. Ni más ni menos que la nueva ética laboral del neoliberalismo. Pura sociología a pie de obra.  

http://www.golem.es/golemv9/cine.php?idCine=2