lunes, 21 de mayo de 2018

El txupinazo no repara


El otro día leí una propuesta ciudadana de esas que cuesta entender. Se trata de una proposición para que el txupinazo de 2018 sea lanzado por alguien anónimo que represente a las víctimas de la violencia sexista. Y creo en la buena intención emocional de la proposición. Pero hay veces que las buenas intenciones esconden graves contradicciones y no pocos retornos indeseados. Y esta es una de ellas. Quiero pensar que quien propone esto parte de que esta ciudad debe reparar a las víctimas ofreciéndoles la toma de uno de los espacios más simbólicos y más sagrados de la ciudad, el altar de la liberación anual, el lugar icónico, la máxima altura de la sacralización festiva. Y se ofrece ese espacio a las víctimas como el lugar de la redención ante la afrenta.
            Que las víctimas de violencia machista salgan al balcón de esta ciudad para inaugurar una fiesta que es corresponsable de su drama me parece una seria contradicción. Que a esas víctimas se les ofrezca la posibilidad de ser redimidas a través de un acto que enciende una fiesta y un espectáculo que requiere una urgente revisión, me parece muy cuestionable. Porque no estamos entendiendo que la única reparación es la de la justicia y la nueva resocialización de las relaciones de poder y de género. Y esa pretendida reparación en medio del jolgorio sensacionalista y alcohólico desvirtúa y desempodera tal pretensión, la banaliza, la despolitiza convirtiéndola en un objeto de consumo más. En una noticia que será psicoviral, sensacionalista y de alto impacto. Pero poco más en una sociedad abonada a la política gestual que ha estetizado hasta la muerte más venal.
Esta propuesta, sin quererlo quizás, está contribuyendo a la reproducción del discurso hiperproteccionistra y patriarcal de género.  Ese que infantiliza y minimiza a las mujeres. Si esta ciudad quiere hacer algo por la igualdad que lo haga haciendo política. Fuera de los focos, ajena al espectáculo y desvinculándose del efectismo.

Artículo publicado en Noticias de Navarra el 21 de mayo de 2018



sábado, 12 de mayo de 2018

Impón tu suerte


Nos encontramos ante uno de los misterios gozosos de este autor. Su último libro editado. Que yo sepa. Una especie de recorrido íntimo  y no tanto, por sus lecturas, pasiones, amigos, especialmente Bolaño, gustos, disgustos y, algo que se viene confirmando en sus últimas obras, ese deseo de ser un escritor despreocupado por la forma, de hecho la estructura de sus últimas novelas, pareciera que ha sido revisada por Don Limpio. EVM trata con esta obra, ya lo viene intentado desde hace tiempo, de proclamar alto y claro que no admite etiquetas postmodernas, ni posestructuralistas. Ya lo dice él mismo: "No me dedico a la no ficción, ni al realismo negro ni sucio, ni a la maldita autoficción; el espacio en el que siempre me moví es simplemente el de la ficción"
Si aman la voz leída de este hombre lean esto. Si gustan de ahondar en las profundidades del ejercicio de la escritura y sus efectos secundarios, lean esto.


lunes, 7 de mayo de 2018

Amaiera




Hombre, después de 50 años tirando de gatillo, cientos de muertos y  presos, miles de años de condena,  litros de sangre, sudor y lágrimas, de agonías sin desenlace, de vidas ulceradas, infancias prohibidas, familias sepultadas y esperanzas sedadas, del conflicto irresuelto,  y del mapa con su independencia, de engaños y desengaños y socialismos imposibles, y años de hartazgo, de espera y desespera, de duelos, detenciones de lesa perversidad, comunicados, negociaciones y negaciones, de idas y venidas,  de redadas con nocturnidad y alevosía, del Batallón Vasco Español, de Amedos, Gales y Galindos, de torturas y fondos reservados, de alto el fuego y vuelta a empezar, de entierros y  homilías y huelgas de hambre, de prisiones y dispersiones y perdones, arrepentimientos y pecados de los que comer caliente cada día, de vías Nanclares, doctrinas Parot,  kilómetros de carretera, de manifas y más manifas, de Yoyes y Lasas y Zabalas y todavía Naparra, de ¡¡¡ Presoak Etxera¡¡¡, de Kale Borroka por vena, de Iraultza a la Hil, de KAS, KAS, KAS Herriko Alternatiba, de Amnistía orokorra y  la Mesa de Argel,  los acuerdos de Lizarra, Loyola y la propuesta de Anoeta, de treguas sin tregua, del Plan Ardanza, el Plan ZEN y Ernest Lluch rompiendo el cielo, de Martxelo Otamendi y Unai Romano llamando desde el infierno,  de Brouard reivindicado y nada, de  Hipercores y zulos y  un señor llamado X  con nombre y apellidos y de exiliados forzosos todos. Después de  todo esto. Llegan las cenizas de ETA envueltas  en un comunicado que más bien parece el prospecto de un fármaco contra el Alzheimer. O el murmullo de un ahorcado.  Después de lo sabido y por saber, sepultada la utopía del pueblo trabajador vasco, ETA echa la persiana como si la historia no fuera con ella. Y no reclamaré nostalgia ni los mantras sudados.  Solo digo que esta historia merecía otro final. Más digno. Por tanta pregunta por contestar.

Artículo publicado en Noticias de Navarra el 7 de mayo de 2018

miércoles, 2 de mayo de 2018

¿Suspender los Sanfermines ?



La petición, vía plataforma change.org,  de suspender este año los Sanfermines como respuesta institucional ante la sentencia de La Manada, no pretendía demonizarlos. Ellos solos, con la ayuda de todos nosotros, los de "casa y los de fuera", de los partidos todos, de la globalización, el turismo de masas  y hasta del sursum corda, se han convertido en una fiesta cuyo modelo reclama una urgente revisión. Quien vea demonización en esto, allá él o ella. Cada uno es libre de interpretar y los firmantes  de aceptar esa interpretación y/o compartir.
Tampoco pretendía responsabilizar a nadie, solo a los culpables. Esta petición  no se hizo para generar efectos secundarios sobre la población. Quien vea en esta propuesta un intento de hacer pagar las culpas a la ciudadanía, que se queda sin fiesta, se equivoca. En todo caso, aclarar que esta idea no pretendía otra cuestión que dinamizar una proposición reflexiva que implicara a la Institución como respuesta ante uno de los mayores atentados jurídicos contra una mujer.

Hay quien ha interpretado que esta petición atenta contra el santo y la sacrosanta fiesta, contra una fiesta que no admite comentarios ni  objeciones. Mucho menos su suspensión temporal. Esta petición pedía lo imposible. Cierto. Y quienes firmamos lo hicimos con la pretensión de movilizar una reflexión que llegara hasta médula del sistema patriarcal y la fiesta neoliberal,  patriarcalizada y sexista. ¿Que era lo más o lo menos adecuado?  Nadie puede asegurar el devenir más amable de la historia sin coste alguno. Y no, no queríamos, ni queremos eliminar  los Sanfermines, sino reflexionar sobre ellos, que estos vuelvan a ser unas fiestas libres de muchas cosas, incluida, la violencia contra las mujeres. Y en esto, la institución municipal tiene mucho que decir.

lunes, 30 de abril de 2018

Cientos, miles de "manadas"


Tiene razón el movimiento feminista cuando nos advierte acerca de la importancia de no individualizar el caso de “La Manada”, de no singularizarlo. De no interpretarlo fuera del mapa que normaliza la violencia contra las mujeres. Cuando nos advierte que este caso no es excepcional. Que la excepcionalidad del caso es su absoluta viralización mediática. Y a esto habrá que buscarle explicaciones. Que las hay. Cuando nos señala que  manadas y  jueces como Ricardo González, o como  quienes han encubierto a los depredadores de “La Manada”,  no son una anomalía social. Que el juez discrepante no es un caso patológico de misoginia, -que pudiera ser- sino el producto de un sistema patriarcal y sexista. Ese que ordena y manda en muchas familias, cuadrillas, sindicatos, peñas, Comités de empresa, Consejos de administración, partidos políticos, medios de comunicación, Universidades, Tribunales, en la Fiscalía General del Estado y hasta en las comunidades de vecinos. Y si este juez se ha permitido este voto particular, vejando a la víctima y protegiendo a los bastardos, es porque se sabe amparado por no pocas castas culturales, económicas, judiciales y políticas. Porque él, como muchos jueces y fiscales, interpretan  la violación como un punto ciego. O lo que es lo mismo; que una mujer violada debe desaparecer o morir  para ser creíble. Y esto, como bien dice Lidia Falcón, viene respaldado por una "legislación que tiene su raíces en el patriarcado más antiguo que exige que las mujeres sean carne de satisfacción para los varones. Y que si no quieren ser acosadas, maltratadas y violadas por estos, no deben salir de casa y no pueden hacerse notar públicamente". Y es que esta sentencia ha sentenciado a muchas mujeres. Esas que ya no denunciarán sus calvarios ni pediran amparo a los tribunales. Para lo que sirve. Sus infiernos son poco más que un atestado. 


Artículo publicado el 30 de abril de 2018 en Noticias de Navarra. 


lunes, 23 de abril de 2018

Autoexcluidas



En medio de la ciénaga , hay olores que pasan desapercibidos.  Como ciertas palabras ahogadas en el mar de fondo del ruido diario. Se las oí el otro día a Javier Taberna, presidente durante 27 años de la Cámara de Comercio e Industria de Navarra. Déjenme que les diga que este  hombre me recuerda a Ana Blanco, esa presentadora de TV1 de rostro incorruptible que tan bien le sienta la cita de Woody Allen cuando dice que hay quien estropea los relojes para matar el tiempo. Pero a lo que iba. El otro día le preguntaron a Taberna en la SER de Pamplona, por qué en el Comité Ejecutivo de la Cámara solo hay una mujer entre doce representantes.  Respondió que “ser empresario exige mucho tiempo, mucho viaje” . No dijo que hubiera trato de favor a los hombres en el ascenso. Dijo que sí, que había desigualdad. Pero “eso no es porque lo quieran los empresarios, sino porque las mujeres en un momento de su vida optan”. Y optan, venía a decir, porque les va el rollo maternal y lo prefieren a su carrera. Vamos, que se autoexcluyen. Sin embargo, atención; decía que “los hombres no somos así, nosotros optamos por el éxito profesional en vez de la familia”. Vale. Mucha gente piensa lo mismo. Pero Javier Taberna no es un cualquiera. Y menos después de 27 años al frente de una Corporación donde las mujeres representan el 90% de la plantilla. Ya en medio del lio, llegó a decir que las mujeres ganan igual que los hombres en la misma categoría y el mismo trabajo. Pero claro, luego se cogen excedencias, y permisos. Y eso explica el 20% menos. Ni  Hayek lo hubiera expresado mejor. Y se quedó tan ancho. Y sin siquiera echar mano del comodín de la conciliación.
No sé, yo le pediría a Taberna que, dado el puesto que ocupa, que al menos armara un poco su discurso y resolviera este crucigrama: por qué solo hay una mujer en el Ejecutivo y el 90% están a pie de obra. Es decir, currando. Le daré una pista.  En medio hay una palabra que empieza por p y termina por r. Es el Poder amigo Taberna. Un consejo, léase “El patriarcado del salario” de Silvia Federici.

Artículo publicado en www.noticiasdenavarra